• Cómo evitar las infecciones por hongos

    1. Usar en todo momento calzado de protección en los espacios de riesgo como piscinas, duchas, vestuarios etc.
    2. Las personas con sudoración excesiva (hiperhidrosis), deben tener especial cuidado en la sustitución de calcetines y calzado húmedos. Es importante la alternancia del calzado para evitar el acúmulo de humedad, en particular en los calzados deportivos, en los que la transpiración es más difícil.
    3. El calzar zapatos y calcetines de fibras naturales o con buena transpiración, efectuando cambio diario.
    4. Secarse los pies de forma correcta, de forma especial los espacios interdigitales.
    5. Usaremos un jabón que proteja nuestro manto ácido.
    6. No intercambiar calzados y calcetines con nadie.
    7. Observarse los pies con asiduidad.

     

    No dude en consultar a su  podólogo frente a cualquier duda.

  • Pié de riesgo o pié diabético

    1. Lavar diariamente los pies con agua tibia (no muy caliente) y con un jabón suave y neutro. El baño no debe superar los 10 minutos para evitar macerar la piel. No usar nunca cepillos de cerdas fuertes, para evitar producir erosiones en la piel.
    2. Secar meticulosamente con una toalla suave, en particular entre los dedos, sin frotar vigorosamente, para evitar que la acumulación de humedad en estas zonas pueda ser campo abonado para infecciones.
    3. Usar cremas hidratantes adecuadas.
    4. No manipularemos ni callos ni durezas.
    5. No usaremos callicidas de ningún tipo.
    6. Cortaremos las uñas de forma recta sin apurarlas, procurando limar los ángulos.
    7. Mantendremos los pies a temperatura no excesiva de acuerdo a la estación de tiempo.
    8. Usaremos calcetines de lana o algodón.
    9. Evitaremos las humedades con calzados y calcetines adecuados.
    10. En caso de frío nunca aplicaremos calor directo sobre nuestros pies ya que la falta de sensibilidad podría provocar quemaduras. Cuidado con acercarse a fuentes de calor.
    11. Usar un calzado adecuado. Cuando estrene calzado debe observar los primeros días si nos producen lesiones y no usarlos más de 30 minutos seguidos al principio.
    12. Evitar prendas muy apretadas, también las excesivamente holgadas ya que pueden provocar rozaduras por la presencia de pliegues, nos referimos a medias y calcetines.

     

    No dude en consultar a su  podólogo frente a cualquier duda.

  • Cómo cortar correctamente las uñas

    1. No cortar las uñas en especial la de los primeros dedos (dedo gordo) excesivamente cortas, deben de sobresalir ligeramente del borde distal del dedo.
    2. No redondear jamás las uñas por la parte que no sobresale. Generamos unas espículas que no vemos (la uña no es plana).
    3. Los  baños de pie no son lo más adecuado en estos casos, más bien lo empeoran.
    4. El uso de los utensilios para el corte de uñas debe estar en condiciones óptimas de limpieza y sin maniobras que provoquen heridas.
    5. Mantener los canales laterales de las uñas limpios de suciedad.
    6. Uso de calcetines, medias y zapatos que no compriman los dedos.

     

    No dude en consultar a su  podólogo frente a cualquier duda.

     

  • Cómo evitar el mal olor de los pies

    1. La higiene es muy importante así como el correcto secado de los pies especialmente entre los espacios interdigitales.
    2. Usar calcetines de fibras naturales preferentemente y cambiados diariamente.
    3. Un buen ventilado y oreo del calzado, a fin de eliminar la humedad fuente de contaminación de las bacterias u hongos que propician la aparición del mal olor.
      En especial los calzados deportivos, que acumulan mayor humedad y contienen espumas y tejidos en los que es fácil la acumulación de suciedad, es importante la alternancia en dichos calzados y evitar el prestamismo de los mismos.
    4. Tomar precauciones de calzarse en los lugares públicos con chanclas u otro medio de protección.
    5. Es importante como precaución usar un antiséptico de venta en farmacias si se frecuenta lugares públicos como gimnasios o piscinas.
    6. Como hábito el dejar descansar el calzado y la variación diaria del mismo, es una muy buena práctica para evitar el problema.

     

    No dude en consultar a su  podólogo frente a cualquier duda.

     

  • Consejos para personas que caminan mucho

    1. No estrenar calzado en el momento de comenzar a caminar. Le resultará más cómodo un calzado de suela gruesa y flexible, no poner plásticos y gomas en contacto con la piel.
    2. Evitar cordones ajustados y costuras que puedan provocar lesiones en la piel.
    3. Use calcetín de hilo, lana o algodón, que almohadille los tobillos, que absorba la humedad y sea transpirable.
    4. Córtese las uñas de forma recta.
    5. Se aconsejan baños de agua templada con sal (por cada litro de agua, una cucharada sopera de sal), al menos cinco minutos.
      Después del baño séquese muy bien, en especial entre los dedos, siendo conveniente aplicar antitranspirantes con fungicidas, para evitar maceraciones, irritaciones y enfermedades contagiosas (hongos, papilomas, etc.).
    6. Masajear suavemente desde los dedos al talón.

     

    No dude en consultar a su  podólogo frente a cualquier duda.

     

  • El pié del deportista

    1. Se aconseja el corte de uña recto, para evitar que se claven por el continuo traumatismo que sufre el pie.
    2. El roce, la fricción y los traumatismos de repetición producidos durante el desarrollo de la actividad deportiva pueden provocar ampollas, hematomas debajo de las uñas, etc... que pueden prevenirse.
    3. El aseo de sus pies debe realizarlo con jabón de pH adecuado al de la piel, prestando atención al secado entre los dedos. Asimismo, evite los lavados con agua caliente antes de la actividad deportiva, ya que debilitaría la piel aumentando el riesgo de aparición de ampollas.
    4. Utilice zapatillas de baño en vestuarios y duchas colectivas.
    5. Los calcetines deben adecuarse a la práctica deportiva. Se recomiendan el algodón o el hilo. El calzado y los calcetines no deben tener relieves ni costuras en contacto con la piel para evitar lesiones.
    6. Se recomienda no estrenar el calzado deportivo el día de la competición.
    7. El calzado deportivo debe adecuarse a las características de la actividad y tipo de terreno donde se desarrolle.
    8. Consulte al podólogo para conocer las características que debe tener su calzado según el deporte que practique.
    9. Si un calzado sufre un desgaste excesivo puede deberse a una alteración de la marcha. En tal caso consulte con su podólogo.
    10. Las zapatillas deportivas están diseñadas para la práctica del deporte, por lo que no es aconsejable su uso fuera de éste.

     

    No dude en consultar a su  podólogo frente a cualquier duda.

     

  • Consejos para calzar correctamente

    1. Las tallas varían entre las distintas marcas y estilos del calzado. No se debe elegir el calzado tomando como referencia la talla que marca en el zapato. Escoja el calzado en relación a la correcta adaptación a sus pies.
    2. Seleccione el zapato que se adapta en mayor medida a la forma de su antepié (metatarsianos y dedos).
    3. Compruebe la talla de sus pies con cierta frecuencia. Ésta suele cambiar con el avance de la edad.
    4. Mida los dos pies, a menudo un pie es más largo que otro. La talla debe ser elegida tomando como referencia el pie más largo.
    5. Realice la medición de sus pies al final de la jornada, puesto que es el momento en que alcanzan la máxima dimensión.
    6. En relación al tacón, la altura ideal es de 2 cm, debiendo evitar el uso de tacón que supere los 4 cm ; en cuanto a la forma, éste debe ser ancho y estable.
    7. Pruebe el calzado sentado y de pie, incluso camine un poco con él, ya que en carga el pie aumenta de longitud.
    8. La pala de calzado debe quedar ajustada al dorso del pie, pero nunca demasiado apretado.
    9. Procure evitar materiales sintéticos, que aumentarán la humedad en el pie y el riesgo de lesiones en la piel, sudoración, etc...

     

    No dude en consultar a su  podólogo frente a cualquier duda.

     

  • Consejos básicos en el cuidado de los pies

    1. El aseo diario es muy importante, lavarlos utilizando abundante agua y jabón.
    2. Secar los pies con el máximo cuidado, sobre todo en los espacios entre los dedos.
    3. Mantener una buena ventilación de los pies, sobre todo en épocas de calor extremo.
    4. Utilizar siempre calcetines limpios y secos, recomendable materiales como el algodón o lana.
    5. El sobrepeso aumenta el riesgo de fatiga, cansancio y problemas mas serios en el pie (diabetes, problemas neurológicos..).
    6. En el calzado ablandar los zapatos nuevos, cuya piel sea muy dura, antes de usarlos. No usar calzado sintético.
    7. Tras retirar el calzado, colocarlo en lugares frescos y ventilados.
    8. Siempre que aparezca cualquier alteración en el pie (callos, durezas, verrugas plantares, uñas encarnadas, etc...) consulte con su podólogo.
    9. Procure realizar el corte de uñas periódicamente, realizándolo de forma recta.
    10. Hidratar los pies todos los días con cremas que mantengan el pH de nuestra piel.

     

    No dude en consultar a su  podólogo frente a cualquier duda.

     

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